jueves 9 de octubre de 2008

COLICO EN LOS EQUINOS

1. ¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA CÓLICO?
El término “cólico” se refiere teóricamente al intestino grueso o colon, pero cuando coloquialmente utilizamos al hablar de un caballo la expresión “dolor cólico”, o sencillamente“cólico”, queremos decir que sufre DOLOR ABDOMINAL. En realidad deberíamos referirnos al cólico como “síndrome cólico”, porque engloba un conjunto muy amplio de enfermedades o patologías que a menudo suceden a la vez y causan ese dolor, que es el síntoma principal que nosotros podemos observar.Cuando hablamos del cólico asumimos que estamos refiriéndonos a una patología de origen en el tubo digestivo del caballo; pero nunca debemos olvidar que en realidad el dolor dentro de la cavidad abdominal es bastante difuso y a menudo difícil de localizar y puede provenir de otros órganos o estructuras anejas, como por ejemplo el aparato reproductor, riñones, vejiga de la orina etc. En general podemos interpretar que cuando decimos que un caballo sufre un cólico el problema está localizado en el tracto digestivo del caballo (esófago, estómago, intestino delgado, ciego, intestino grueso, y órganos anejos).

2. ¿POR QUÉ LOS CABALLOS SON APARENTEMENTE TAN PROPENSOS A SUFRIRLO?“APARENTEMENTE MAL HECHOS”, “QUÉ DELICADOS SON LOS CABALLOS”…
¿cuántas frases de ése tipo tenemos que oír todos los días? El caballo que nosotros conocemos verdaderamente parece un animal débil y propenso a sufrir enfermedades digestivas a la mínima ocasión, y realmente es así, pero, ¿por qué?Antes de emitir este tipo de juicio a la ligera debemos saber que el caballo posee un tubo digestivo “casi perfecto”, capaz de, comiendo productos de origen vegetal, desarrollar un magnífico esqueleto y sistema musculo-esquelético que le permite correr a gran velocidad… y ganar el Arco de Triunfo o el Derby de Epsom… entonces, ¿por qué…?La explicación es muy sencilla. Los équidos están hechos para caminar, beber y pastar hierba hasta veinte horas al día en libertad. Su sistema digestivo está hecho para ello. Nosotros , los encerramos en un box que en el mejor de los casos es de diez metros cuadrados, les cambiamos por completo su rutina alimentaría, ofreciéndoles una fuente de fibra desecada un par o tres veces al día y alternando esa fibra seca con volúmenes exagerados de cereales y piensos muy fuertes altos en proteínas, hidratos de carbono e incluso lípidos.O sea, que les reducimos drásticamente el movimiento físico (que estimula la motilidad intestinal) y les damos unos “pelotazos” alimentarios con el objeto de mejorar su masa muscular y su rendimiento físico. Y así ocurre, gracias al entrenamiento y a la alimentación nuestros caballos se convierten en auténticos atletas, pero digestivamente hablando, se podría decir que vamos contra su naturaleza.Y a pesar de todo, el sistema digestivo del caballo es capaz de amoldarse por completo a su nueva situación… en serio, es un aparato “casi-perfecto”. Y el caballo en absoluto es un animal delicado ni débil.

3. ¿QUÉ FACTORES PREDISPONENTES EXISTEN?
Existen muchos y variados, edad, sexo, estado físico, raza, gestación, región geográfica, causas parasitarias, enfermedades previas o concomitantes… algunos ejemplos se describen a continuación:Por ejemplo, un tipo de cólico muy frecuente en yeguas recién paridas es la torsión de colon, esta torsión puede aparecer en cualquier caballo pero si nuestra yegua sufre un cólico muy agresivo y agudo en los días sucesivos al parto debemos tener muy en cuenta este diagnóstico y actuar rápidamente pues la muerte puede ocurrir en pocas horas.En los machos enteros aparece el cólico por hernia inguinal; el intestino delgado se cuela por el anillo inguinal y se estrangula dentro del escroto; es evidente que éste problema no ocurre en castrados o en hembras.Los animales mayores y/o obesos pueden tener lipomas pedunculados que en ocasiones causan estrangulaciones intestinales.En los lugares secos y arenosos, o con poco pasto, aparecen las impactaciones intestinales por consumo de arena. Los animales alimentados con forrajes demasiado groseros (como la paja de trigo) también tienden a padecer importantes impactaciones.Los animales sometidos a estrés (potros recién nacidos, caballos de carreras o de alto nivel de competición, animales muy enfermos sometidos a tratamientos médicos…) tienden a sufrir síndrome ulcerativo gástrico.Los caballos demasiado glotones que comen muy rápido sus raciones sufren a menudo dilataciones gástricas.Para terminar, el manejo alimentario de los animales es fundamental. Si nuestro caballo llega de un entrenamiento muy exhaustivo o en un día de calor, y lo guardamos mientras todavía suda mucho, le damos agua fría y le ponemos un cubo lleno de pienso… estamos haciendo lo posible por que sufra un cólico…. ¡EN MUCHAS OCASIONES NOSOTROS MISMOS SOMOS, SIN QUERER, EL FACTOR PREDISPONENTE!

4. ¿QUÉ TIPOS DE CÓLICO EXISTEN?
Podemos clasificar, desde el punto de vista veterinario, los cólicos en dos tipos según el tipo de tratamiento que van a necesitar para resolverse: el cólico médico y el cólico quirúrgico.El cólico médico es el que no soluciona con cirugía, y el quirúrgico es el que no se puede solucionar con medicinas. Esta frase parece de Perogrullo, pero cuando iba a escribir la típica “el cólico médico es el que se soluciona con tratamiento medicamentoso, y el quirúrgico el que requiere cirugía para corregir el problema…” me he quedado pensando en todas las cosas que se pueden malinterpretar de esta frase.Para empezar, y por desgracia, no todos los cólicos terminan con éxito, por muy buen tratamiento que se les dé. Un problema medico debería responder a la medicina, pero no siempre lo hace; y eso no significa que pueda solucionarse con cirugía. Para seguir, tampoco todas las cirugías terminan en curación completa del animal. Aparte de la patología en si misma que presente el paciente, el tiempo en acceder al quirófano es el punto clave del éxito de la cirugía de cólico. Cuanto menor sea el periodo transcurrido entre que se instauro el problema y su resolución, menor será el deterioro del intestino y del propio animal en el momento de ser intervenido.Unos ejemplos de cólicos médicos: las úlceras gástricas, la enteritis, la diarrea, las impactaciones. Como ejemplos de cólico quirúrgico, las desituaciones intestinales: torsiones, giros, desplazamientos complicados, hernias…También debemos tener en cuenta que los cólicos médicos en ocasiones se complican y se vuelven quirúrgicos, y también lo cólicos quirúrgicos, en “milagrosas” y contadas veces, se resuelven espontáneamente sin cirugía.Es fundamental el diagnostico del veterinario y la rapidez de en la toma de decisiones y modo de actuación con nuestro caballo.

5. ¿QUÉ SINTOMATOLOGIA PUEDE PRESENTAR?
Por supuesto, muy variada…La aparición puede ser súbita y violenta, o puede ser sorda y difícil de apreciar. Depende de la intensidad y tipo de dolor, del estado general del caballo, grado de deshidratación etc.Los síntomas de dolor son múltiples, y suelen aparecer varios de ellos a la vez: el caballo se mira los costados, eleva el belfo superior, escarba, se tumba con mas o menos violencia, se golpea, le aumentan las frecuencias cardiaca y respiratoria, camina mucho por el box, permanece tumbado y deprimido, adopta la postura de “perrito sentado”, adopta la postura de micción, o bien se mantiene de pie pero con las cuatro extremidades muy abiertas…El comportamiento del animal también varía, está deprimido o hiperexcitado, no quiere comer, esta estuporoso… pueden adoptar la postura de micción pero no debemos confundir el cólico con una posible retención de orina, esa postura de micción es puramente antiálgica.Debemos mirar la calidad y cantidad de heces que hay en el box, a veces el animal lleva estreñido un par de días y no nos hemos dado cuenta, o al revés, se ponen blandas sus basuras; debemos mirar si las patas y el periné del animal estan manchados por diarreas, si el color de las heces es normal etc.El estado físico del animal también puede ser un síntoma: esta hinchado, presenta abultamientos anormales, heridas en la cabeza causadas por golpes, extremidades hinchadas o edematizadas distalmente...

6. ¿CÓMO ACTUAR ANTE UN COLICO?
LLAMAR AL VETERINARIO, SIEMPRE.La velocidad en la actuación es vital en muchas ocasiones para que el resultado sea positivo y sin consecuencias. ¿Qué hacer mientras llega el veterinario? LO QUE EL VETERINARIO NOS INDIQUE POR TELÉFONO!! Pasear al animal, impedirle comer, aliviarle en la medida de lo posible, evitar que se golpee y se auto-lesione… No se deben inyectar medicamentos ni inventar pócimas milagrosas, y mucho menos sin consultar con el veterinario.Cuando llegue debemos haber hecho un examen de conciencia exhaustivo porque nos va a preguntar todo tipo de cosas: a qué hora comió por última vez y qué, cuando empezó el dolor y de qué manera, si ha habido cambios en la dieta, si esta adecuadamente desparasitado, qué tipo de trabajo hace, si está bajo algún tipo de tratamiento por otro problema… ABSOLUTAMENTE TODA LA INFORMACION QUE SEAMOS CAPACES DE PROPORCIONAR AL VETERINARIO ES VITAL PARA NUESTRO CABALLO.

7. ¿QUÉ CONSECUENCIAS PUEDE TENER?
No recuerdo de memoria las estadísticas, pero la mayoría de los cólicos cogidos a tiempo se resuelven de forma médica y sin mayores consecuencias posteriores.Los cólicos médicos que no van bien pueden terminar en diarrea, o en laminitis.Los cólicos que requieren cirugía para salvar la vida del animal representan un porcentaje sensiblemente menor, aproximadamente un 4% del total de los cólicos. Las consecuencias del cólico quirúrgico son variadas, desde ninguna (aparte de un periodo de reposo de dos meses post-cirugía para volver al entrenamiento), pasando por hernia o dehiscencia de la sutura abdominal, hasta las complicaciones severas derivadas del íleo paralítico que sucede después de la cirugía (el tiempo que transcurre hasta que el intestino recupera su motilidad normal) como pueden ser enteritis anteriores, diarreas, y la mas temida de ellas, la laminitis o infosura.Podemos decir que la laminitis o infosura es la segunda peor complicación que podemos tener después de un cólico. La primera complicación, obviamente es la muerte.

8. ¿QUÉ HACER DESPUES DE UN CÓLICO?
El manejo alimentario es de vital importancia. Comida de óptima calidad, aceite en la dieta, pequeñas cantidades de pienso repartidas en varias tomas al día, evitar las sobrecargas de comida, prolongados paseos con vuelta gradual al trabajo físico, agua limpia y “ad libitum” a disposición de los animales, seguir al pie de la letra los tratamientos médicos establecidos por el veterinario…Siempre obedecer las órdenes dadas por nuestro médico, y, por supuesto, preguntar cualquier cuestión que se nos ocurra o que desconozcamos… ES MUCHO MEJOR PREGUNTAR UNA TONTERÍA QUE HACERLA… SIEMPRE.Y por supuesto, terapia T-L-C con nuestros caballos (Tender, Love and Care). Mucho cariño y cuidados. Es lo más importante, que el enfermo se sienta bien. Los propietarios y cuidadores no son veterinarios que deban decidir los diagnósticos y tratamientos adecuados, pero son los últimos encargados del bienestar del animal, que se encuentre lo “menos mal” posible, que no se agobie porque no entiende lo que le pasa, las duchas de agua fría en sus extremidades les alivian muchísimo, los paseitos, las golosinas como zanahorias o manzanas, evitar los cambios bruscos de temperatura y los ruidos fuertes, dedicarles palabras suaves… parece tonto pero hay tantas cosas que un propietario puede hacer para que su caballo se encuentre bien!!!

9. FINALMENTE, ¿CÓMO PODEMOS PREVENIRLO?
Pautas de alimentación adecuadas, productos alimentarios de la máxima calidad que podamos conseguir, desparasitación con productos adecuados y siguiendo los protocolos establecidos, agua limpia a disposición todo el tiempo, heno de calidad en buen cantidad ( o a ser posible “ad libitum”), evitar alimentar inmediatamente después del ejercicio, dar pequeños volúmenes de pienso repartidos en varias tomas al día en lugar de una única toma o dos con sobrecarga de comida, respetar las horas de alimentación, de ejercicio y de descanso, trabajar adecuadamente todos los días… SENTIDO COMUN!!

10. ASPECTOS ESPECIALES DE LOS CABALLOS DE CARRERAS
Los caballos de carreras en general son individuos relativamente jóvenes, sometidos a ritmos de entrenamiento y competición importantes, que ingieren piensos muy altos en energía y proteína, de temperamento caliente y que tienden a sufrir estrés. Por ello, tienden a menudo a sufrir problemas gástricos ulcerativos o cólicos relacionados con alteraciones del peristaltismo intestinal.Puede parecer que son animales excesivamente castigados, sacados de su medio natural e incluso maltratados, pero en mi opinión la realidad no es esa. Es cierto que como atletas de alto nivel que son están muy exigidos, que ningún caballo en su estado natural viviría en un box y correría tanto todos los días, y que en ocasiones les exigimos cosas mas allá de lo que realmente nos pueden dar. Incluso hay personas que piensan que el estrés al que están sometidos es verdadero maltrato animal.Pero a veces las cosas no son lo que parecen. Los caballos de carreras comen los alimentos mas caros y de mayor calidad que sus preparadores les pueden proporcionar, respetan escrupulosamente sus horas de trabajo y alimentación, cuentan con todos los elementos de ayuda necesarios que necesitan tipo electrolitos, piedras de sal etc, en verano entrenan de madrugada para evitar las horas de calor, en invierno tienen sus mantas de box y luces de infrarrojos para no pasar frió, tienen a su disposición los mejores profesionales (mozos, herradores, veterinarios…), grandes boxes, buenas camas con mucho material y viruta o paja de calidad, ritmos de entrenamiento programados al milímetro al igual que sus competiciones, medicamentos caros, herraduras de aluminio, buenos camiones para los transportes etc. Por todo esto el turf es un mundo económicamente elitista, y resulta tan caro tener un caballo de carreras.Si sois aficionados a la hípica de base habréis paseado por las hípicas pequeñas, mas “cutres”, y habréis podido observar como viven los pobres caballos de tanda, y la comida que comen etc. Y yo os puedo decir que sufren muchísimos mas cólicos y de peores consecuencia que los caballos del hipódromo. Y lo mismo puedo decir que algunas fincas en el campo. Desde luego la situación idílica seria que los animales pudieran vivir en libertad y hacer su entrenamiento y carreras a la vez, pero esto es completamente imposible.Es casi incompatible la vida en libertad con el entrenamiento de caballos purasangre que tienen que estar al 100% para correr el domingo en el hipódromo, por muchas razones… el carácter de los enteros y de algunas yeguas que les imposibilita vivir en manada, las herraduras necesarias para galopar en la pista que en el prado se convierten en autenticas armas de guerra para los compañeros de prado y para las propias extremidades del animal (alcances, heridas…), la grandísima dificultad económica e imposibilidad geográfica que supondrían esas instalaciones… en fin muchos factores.Como punto final a este escrito, recomendar dos puntos imprescindibles para los lectores que tengan sus propios caballos: uno, siempre acudir al veterinario cuando hay un problema o la posibilidad de que aparezca (y más cuando es de tipo cólico), y el segundo y principal, y sobre todo de cara a la prevención, que ofrezcan a sus animales todo el cariño y atención que requieren y posiblemente nunca tendrán que verse en el primer punto.